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11 de Abril – Día Mundial del Párkinson

parkinson

El párkinson es una enfermedad producida por un proceso neurodegenerativo multisistémico que afecta al sistema nervioso central lo que provoca la aparición de síntomas motores y no motores. Es crónica y afecta de diferente manera a cada persona que la padece, la evolución puede ser muy lenta en algunos pacientes y en otros puede evolucionar más rápidamente. No es una enfermedad fatal, lo que significa que el afectado no va a fallecer a causa del párkinson.

Los síntomas motores más frecuentes son el temblor, la rigidez, la lentitud de movimientos y la inestabilidad postural, entre otros. Además de la alteración motora, otras regiones del sistema nervioso y otros neurotransmisores diferentes a la dopamina están también involucrados en la enfermedad, añadiendo otros síntomas diversos a los síntomas motores típicos, conocidos como síntomas no motores. Con frecuencia aparecen años antes que los síntomas motores, se los conoce como “síntomas premotores”. Los más conocidos son: depresión, reducción del olfato, estreñimiento y trastorno de conducta del sueño.
A pesar de todos los avances de la neurología, hoy en día se desconoce la etiología o causa de la enfermedad de Parkinson, por lo que también se desconoce cómo prevenirla.
Afecta tanto a hombres como a mujeres, y más del 70 por ciento de las personas diagnosticadas de párkinson supera los 65 años de edad. Sin embargo, no es una enfermedad exclusivamente de personas de edad avanzada ya que el 30 por ciento de los diagnosticados es menor de 65 años.

Síntomas
– Temblores: Lentos y rítmicos. Predominan estando en reposo y disminuyen al hacer un movimiento voluntario. No necesariamente los presentan todos los pacientes.
– Rigidez muscular: Resistencia a mover las extremidades, hipertonía muscular.
– Bradicinesia: Lentitud de movimientos voluntarios y automáticos. Falta de expresión de la cara. Escritura lenta y pequeña (micrografía). Torpeza manipulativa.
– Anomalías posturales: Inclinación del tronco y la cabeza hacia delante. Codos y rodillas están como encogidos.
– Anomalías al andar: Marcha lenta, arrastrando los pies. A veces se dan pasos rápidos y cortos (festinación), con dificultad para pararse. Episodios de bloqueo (los pies parecen que están pegados al suelo).
– Trastorno del equilibrio: Reflejos alterados, fáciles caídas.
– Trastornos del sueño: insomnio para coger el primer sueño, sueño muy fragmentado en la noche, despertarse muy temprano y no volver a dormirse, pesadillas vívidas, gritos nocturnos, somnolencia diurna…

Problemas asociados
– Dolores de tipo muscular o articular.
– Fatiga, agotamiento fácil, cansancio crónico.
– Estreñimiento.
– Falta de control de la orina (incontinencia).
– Problemas sexuales: generalmente falta de deseo sexual, impotencia o frigidez, aunque también se puede dar justo lo contrario: excitación excesiva de deseos sexuales o eyaculación retardada o retrógrada.
– Trastornos depresivos y aislamiento social.
– Sudoración excesiva y crisis de seborrea.
– Trastornos respiratorios.
– Trastornos de la deglución (se traga mal y solo semi-líquidos).
– Trastornos oculares: sequedad de ojos, picor, visión doble, falta de enfoque visual.
– Enlentecimiento de las funciones psíquicas (bradifrenia).
– Los síntomas no motores de la enfermedad se encuadran en los trastornos de sueño, la lentitud generalizada, la apatía, el cansancio, la ansiedad, la depresión, los trastornos de conducta, el estreñimiento, la hipotensión, la dermatitis seborreica, los trastornos en la micción y la sialorrea (exceso de salivación).

¿Cómo se detecta?
Al principio de la enfermedad no es nada fácil de diagnosticar porque los síntomas son leves, poco específicos y pueden llevar a confusión. La primera fase del pákinson no suele presentar todos los síntomas corrientes y típicos, por ejemplo el temblor y la rigidez

.A menudo el inicio de la enfermedad se manifiesta como:

Dolores articulares pseudo-reumatológicos.
Cansancio (que se suele asociar al exceso de trabajo, etc.)
Arrastrar un pie.
Dificultades al escribir (letra pequeña e ilegible).
Cuadro depresivo de larga duración.

¿A quién afecta?
Afecta prácticamente por igual a hombres que a mujeres. Existe en todas las razas y todos los continentes, con ligeras variaciones.

¿Es una enfermedad de mayores?
Se cree popularmente que es una enfermedad que afecta solo a las personas mayores, pero es parcialmente incorrecto. El 30 por ciento de los diagnosticados es menor de 65 años. De esta última estimación, el 15 por ciento tiene entre 45 y 65 años, y el otro 15 por ciento restante tiene menos de 45 años. Además, uno de cada diez nuevos casos diagnosticados de párkinson en España tiene menos de 50 años.
Existe incluso un “párkinson juvenil” que afecta a menores de 15 años, aunque es ciertamente raro. Pero sí es cierto que la probabilidad de padecer párkinson aumenta con la edad, sobre todo a partir de los 60-65 años.

Fuente: Parkinson Madrid

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